“Aprender a comer bien” es una tarea muy importante que empieza desde la etapa infantil. Es un momento clave para que los niños interioricen cuales son los buenos hábitos alimentarios y los hagan “suyos”.

Del mismo modo que enseñamos a nuestros niños a lavarse las manos, cepillarse los dientes, a ser responsables,…debemos enseñarles a comer de forma correcta. Es nuestra responsabilidad puesto que un niño come aquello que sus padres o cuidadores le dan. Para ello es necesario que los padres o cuidadores conozcan qué son unos buenos hábitos alimentarios y cómo puede influir la alimentación a lo largo de la vida en el aumento del riesgo de muchas enfermedades del adulto. Junto a los buenos hábitos alimentarios se debe fomentar la actividad física, ambos son pilares para llevar un estilo de vida saludable.

El abandono de un estilo de vida saludable junto al sedentarismo, aumenta el riesgo de ganancia de peso y si no ponemos freno, estos malos hábitos pueden llevar a la obesidad, que es un factor de riesgo de muchas enfermedades crónicas de la etapa del adulto como por ejemplo: problemas respiratorios, enfermedad cardiovascular, cifras de colesterol y triglicéridos elevadas, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, problemas digestivos, artrosis, alteraciones gineco-obstétricas, incontinencia urinaria, carcinogénesis, depresión,…todas ellas responsables de una disminución en la calidad de vida y la esperanza de vida.

Según un estudio publicado en la Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, elaborado por la Universitat de Valencia, se evaluó la efectividad de la educación alimentaria en niños preescolares, padres y educadores obteniéndose un resultado satisfactorio en cuanto a la mejora de sus conocimientos alimentarios tras la intervención. Este resultado puede influir a la hora de inculcar los buenos hábitos a lo más pequeños.Por ello, desde la etapa de la infancia y aunque nos parezca todavía lejano, podemos empezar a disminuir el riesgo de todos estos posibles y futuros problemas de salud con una buena educación alimentaria. Es mucho más fácil aprender cuáles son los buenos hábitos desde pequeños que cambiarlos después, aunque nunca es tarde para aprender y cambiar para mejorarlos.

En Clínica Xàtiva, nuestra  Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por  la Universitat de València Mari Trini Ordiñana, les podrá ayudar en el aprendizaje de estos “buenos hábitos”, que por supuesto son aplicables también a los adultos.

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